Universidad Politécnica de Madrid Universidad Politécnica de Madrid

Escuela Técnica Superior de Ingenieros
en Topografía, Geodesia y Cartografía

Reseña Histórica de la Escuela

Los orígenes académicos (siglo XVIII y XIX)

Los antecedentes de la actual Escuela Técnica Superior de Ingenieros en Topografía, Geodesia y Cartografía (ETSI TGC) se remontan a 1796, con la creación del Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos de Estado y el Real Observatorio de la Escuela de Astronomía.

Aquella iniciativa supuso el primer intento de institucionalizar la formación teórica y práctica en Astronomía y sus aplicaciones a la vida civil, con el propósito de elaborar la Carta Geométrica del Reino y otros mapas para los dominios de ultramar.

Durante el siglo XIX se sucedieron diversos proyectos con ese mismo espíritu. El Real Decreto de 1835 estableció la Escuela de Ingenieros Geógrafos, y en 1859, Francisco Coello fundó la Escuela Teórico-Práctica de Ayudantes, dedicada a la formación de topógrafos. Estos profesionales participaron en la ejecución del plan catastral nacional y en las triangulaciones geodésicas de tercer orden.

El impulso definitivo llegó en 1870 con la creación del Instituto Geográfico, promovido por Ibáñez de Ibero, para llevar a cabo los trabajos del Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000. Aquel instituto, germen del actual Instituto Geográfico Nacional (IGN), consolidó la relación entre la topografía, la geodesia y el desarrollo científico y técnico del país.

 

La fundación de la Escuela de Topografía (1954)

Ochenta años después, el entonces Instituto Geográfico y Catastral (IGC) impulsó la creación de la Escuela de Topografía, por Decreto de 24 de septiembre de 1954, dependiente del Ministerio de Educación Nacional.

Su misión fue la formación de topógrafos cualificados para el ejercicio libre de la profesión o el acceso a la administración pública, con una sólida base científica y técnica.

La Ley de Ordenación de las Enseñanzas Técnicas de 1957 integró las Escuelas bajo la denominación de Escuelas Técnicas de Grado Medio, otorgando el título de Perito Topógrafo. En aquellos primeros años, la demanda de profesionales por parte del IGC aseguraba la inserción laboral de todos los titulados.

 

La integración en la Universidad Politécnica de Madrid (1970)

La Ley General de Educación de 1970 y la creación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) en 1971 marcaron una nueva etapa. La Escuela se incorporó a la UPM como Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Topográfica, implantando en el curso 1972–73 el Plan Experimental de estudios universitarios.

En 1988 se inauguró la actual sede de la Escuela, tras un largo proceso constructivo, y en los años noventa se implantaron los estudios de Ingeniería en Geodesia y Cartografía, que ampliaron la formación hasta el nivel superior de ingeniería.

Con el nuevo nombre de Escuela Técnica Superior de Ingenieros en Topografía, Geodesia y Cartografía, el Centro incorporó también el programa de Doctorado, completando así los tres ciclos universitarios.

 

Renovación y adaptación al EEES (2007–presente)

La implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), regulada por el Real Decreto 1393/2007, supuso una profunda renovación de los contenidos y metodologías docentes.

La Escuela adaptó su oferta académica a los nuevos estándares de calidad y competencia profesional establecidos por la UPM, incorporando tecnologías emergentes y una visión interdisciplinar del territorio.

Actualmente, la ETSI TGC ofrece una formación integral y actualizada a través de los Grados en Ingeniería Geomática y Topografía, Ingeniería de las Tecnologías de la Información Geoespacial, un Doble Grado, y los Másteres Propios, Universitarios y Doctorado.

 

La ETSI TGC hoy: tradición, innovación y futuro

Más de dos siglos después de aquellos primeros ingenieros cosmógrafos, la Escuela sigue siendo un referente nacional e internacional en el ámbito geomático y geoespacial.

Combina una sólida tradición científica con una orientación innovadora y sostenible, formando profesionales capaces de afrontar los desafíos tecnológicos del siglo XXI.

La identidad de la Escuela refleja esa diversidad de saberes y su apertura a la innovación, la investigación y la colaboración con empresas, instituciones y organismos públicos, consolidando su papel como centro de excelencia de la Universidad Politécnica de Madrid.